Los estafadores del amor suelen ser tan románticos, cariñosos y aportan
tanta compañía que algunas personas, aún intuyendo que pueden estar siendo
engañadas, quieren seguir estando en contacto con él.
¿Por qué?
Porque quieren, ansían y desean que sea real. Están tan enganchadas a sus
mensajes, a sus frases de amor, a la compañía que les brindan cada día que se
forman la idea del hombre perfecto. Están tan a gusto que, aunque sepan que hay
algo raro en él, que tengan dudas sobre si puede ser un estafador romántico no
quieren verlo y prefieren seguir viviendo ese romance que te acompaña día a día,
aunque en el fondo sepan que todo puede ser una gran mentira.
Cuando esto sucede es muy difícil hacer recapacitar a esas personas por más
que le digas que su amor virtual es un estafador romántico y que no es real,
pues no lo quieren perder. Cuando el estafador comprueba que tiene engatusada a
su víctima es el momento en el que le pide dinero. Y es en ese momento cuando
algunas personas reaccionan y se bajan de la nube, sin embargo, otras le
entregan lo que les piden y siguen en contacto con él. A veces la soledad juega
malas pasadas.
Hay que comprender a estas personas e intentar hacerles ver que su amor
virtual no es real y una vez que sean conscientes de la realidad hay que
tomarlo como una experiencia más de la vida. Todos podemos caer en las redes de
los estafadores románticos.
Os dejo el enlace de la novela ‘Mensajes desde África’. Una historia de
amor inspirada en hechos reales donde comprenderéis muchas cosas sobre las estafas románticas.
Link: Libro Mensajes desde África